REALIDAD     FICCION  

Un poco de historia


Entre las pocas cosas que habitaban aquel faro había un cuadro. Uno solo. Será que el Escaramujo, ya cansado de sólo observar las olas ir y venir, una y otra vez, comenzó a mirar cada detalle, cada rincón del interior de su hogar, nada más por cambiar de horizonte.
Aquí, el cuadro en cuestión y "Algo más", tal como tituló el autor a las siguientes palabras.


Simplemente me gustó esa pintura; es increible, que se yo, por muchos motivos. Es tal vez como el cuadro de Dorian Gray de Oscar Wilde (que no vivía en Wilde precisamnete pero terminó arruinado por el alcohol y la sociedad que lo encarceló por ser homosexual). Como ustedes muy bien saben aquel cuadro envejecía mientras que el retratado estaba siempre igual. Quizás por la energía, el sentimiento y la pasión que puso el dibujante que, sin darse cuenta, se enamoró de su obra de arte, no sin antes hacer lo mismo con el muchacho. Pienso que uno no es lo que es, es decir, lo que los demás ven de nosotros es un reflejo de nosotros mismos, un modelo que construímos con ripios de nuetras verdadera personalidad; y ahí reside el problema. Realmente raras veces solemos poner en dicha imagen esas ganas y energía que deberíamos, ese esmero que nunca llega ya que antes deberíamos saber si realmente nos apreciamos o llegamos a entendernos tal como somos. Difícil entonces que los demás puedan hacerlo con nosotros. Ese cuadro muestra, indefectiblemente, algo parecido a la imagen que ustedes podrán observar en mí si me ven hoy día. Pero nada más, sólo es una imagen que se irá modificando.
PD: Que interesante es comenzar a pulirse desde abajo, sabiendo nuestras limitaciones y venciendo nuestros temores y fantasmas, no sólo del pasado, sino de nuestro presente, este tiempo, el actual, el que nos degrada mientras intentamos invertir el hechizo que quíen sabe ha hecho con nosotros.
(El viejo de la foto, 40 años atrás de ser retratado)

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